Cuando pienso en el futuro del dinero, puede ser divertido imaginar un mundo donde solo se usa Bitcoin. Cada vez que compres un libro o te paguen, las unidades de Bitcoin se moverán de una dirección a otra en un abrir y cerrar de ojos. ¿Pero es este realmente el mejor escenario para el futuro de la economía mundial?

En mi opinión, no, no lo es. Y no tengo nada en contra del Bitcoin. Yo creo que Bitcoin es genial. Pero, poner todo el valor económico del mundo en una sola cadena de bloques es arriesgado y podría tener una serie de efectos secundarios no deseados. Tampoco creo que las monedas fiat desaparecerán por completo. Eso solo sucedería si los países, como los conocemos, dejarán de existir.

En un futuro donde los pagos por criptomoneda son omnipresentes, ¿Cómo reconciliaremos las diferencias entre estas redes dispares y los métodos de pago? ¿Cómo encajaría PIVX?

Nunca Habrá una Única Moneda Mundial Unificada.

El dinero como lo conocemos es algo extraño. Parece desafiar la lógica y, sin embargo, generalmente puede satisfacer nuestra necesidad económica de liquidez. Cualquier forma de dinero no tiene valor, intrínsecamente hablando. No se puede comer un billete de un dólar, y no se puede construir una casa sólida con pilas de euros. Obviamente, lo mismo puede decirse de cualquiera de las miles de criptomonedas en los mercados de hoy día.

Valoramos estas formas de dinero porque han alcanzado un punto crítico en el que todos podemos estar de acuerdo en lo que representan y lo que se puede intercambiar por ellas.

Pero no todas las monedas son iguales. Algunas pueden tener un valor demasiado alto y, por lo tanto, un uso poco práctico. Es totalmente posible que con una economía global totalmente conectada, las transacciones que se valoren en menos de “1/1000” de centavo puedan ser comunes. Por lo tanto, una moneda que solo es divisible en centavos (1/100) no es suficientemente viable.

Las tarifas de transacción y el costo de mover dinero son otros puntos a considerar. Si un tipo de dinero está diseñado para moverse con poca frecuencia y ser un depósito de valor a largo plazo, una tarifa de transacción ligeramente más alta no es un problema importante. Para transacciones rápidas y de poco valor, aplica todo lo contrario.

Otro tema a considerar en la elección del dinero, es la ideología. Si, por ejemplo, se encuentra en desacuerdo con la ideología política de Corea del Norte, tendría sentido evitar el uso de la moneda de esa nación (suponiendo que fuera aceptada en otros países). Eso es porque usar cualquier tipo de moneda apoya su adopción y, por lo tanto, puede reforzar su valoración.

Dejando a un lado las naciones, hemos visto numerosas divisiones de proyectos de criptomoneda debido a las diferencias en la ideología. Solo por nombrar algunos, hay Bitcoin y Bitcoin Cash, Ethereum y Ethereum Classic, Bitcoin y Litecoin, y así sucesivamente. Estas monedas se dividieron y su progenie encontró apoyo debido a una demanda en el mercado por lo que representan. Tampoco es siempre político. Podría ser un tema puramente de diferencia de objetivo demográfico, intención o tecnología.

Dada la posición actual del mercado, sería absurdo pensar que alguna vez pudiera surgir una única moneda mundial y dominar por completo la economía. Es totalmente posible que una moneda se convierta en la más popular, pero la popularidad no significa la dominación absoluta. McDonald’s puede ser extremadamente popular, pero tienen innumerables competidores.

Encontrando un lugar para PIVX

Como todas las otras criptomonedas exitosas, PIVX fue creado para cumplir un propósito específico. Ese propósito era ser la mejor moneda de privacidad que utilizaba la prueba de participación (proof-of-stake) en lugar de la irresponsable minería de prueba de trabajo (proof-of-work).

Hay, por supuesto, muchas otras criptomonedas centradas en la privacidad. Sin embargo, al igual que existen diferencias entre Bitcoin y Bitcoin Cash, también tenemos atributos que nos hacen únicos. Incluso si considera los muchos cientos de monedas que han hecho uso de nuestro código y los clones de PIVX, que carecen de un elemento crítico que nos hizo más que un mero éxito tecnológico: nuestra Comunidad.

 

Una necesidad Única

Durante las próximas décadas, imagino que una gran parte de las criptomonedas que existen hoy desaparecerán. Esto probablemente será porque carecen de un propósito o alguna finalidad. Por lo general, se crean mediante la bifurcación o la copia del código base de otro proyecto, usando una nueva etiqueta y tratando de comercializarlo sin tener una buena excusa para su existencia, aparte de tratar de enriquecer a los creadores.

Un ejemplo que me gusta usar, es un proyecto llamado BBQ Coin. En un momento, BBQ Coin tenía una capitalización de mercado de varios millones de dólares. Sin embargo, BBQ Coin nunca tuvo ningún propósito, no innovó en nada y, en general, no tenía razón alguna de existir. Hoy en día, BBQ Coin está relegada al basurero de la historia de las criptomonedas.

A medida que este proceso de filtración en masa nos libra de monedas inútiles, sin dirección alguna y sin razón de existir, las monedas (y tokens) útiles se moverán lenta pero seguramente al primer plano.

Muchas monedas, un propósito

Como nunca habrá una penúltima moneda, mi idea es que algún día nos encontraremos regularmente usando varias monedas. Tener nuestra riqueza distribuida en múltiples formas de dinero puede ayudarnos a protegernos de la hiperinflación, la manipulación del mercado e incluso las recesiones locales.

Piénsalo de esta manera: si usted es canadiense y mantienes todo tu dinero en dólares canadienses, una recesión nacional en Canadá podría perjudicar considerablemente tus ahorros e inversiones. Se podría decir que lo mismo le puede pasar a cualquier moneda que represente valor (incluida una única criptomoneda).

Los consumidores, ahorradores e inversionistas del futuro podrían encontrarse protegidos contra estos eventos en un grado que sería casi desconocido hoy en día. No es una solución perfecta, pero permitiría a las personas tener la opción de protegerse a sí mismos mediante la distribución de su riqueza a través de activos no relacionados entre sí.

Creo que PIVX podría ser uno de los activos más importantes en este futuro. Esto se debe a que representa no solo una reserva de valor con tarifas de transacción muy bajas, sino una forma de almacenar de forma segura la riqueza lejos de miradas indiscretas que podrían rastrearla y analizarla. También es una forma de generar riqueza a través de la participación y la propiedad de un masternode.

No creo que PIVX se convierta nunca en la moneda mundial definitiva. Y no debería. No deberíamos tener una sola moneda mundial. Necesitamos muchas otras monedas. Y necesitan representarnos y nuestra diversidad de necesidades y objetivos.

¿Cuál es tu opinión? ¿Habrá alguna vez una moneda mundial unificada, o estamos mejor con muchas opciones diferentes? Hás saber tu opinión en los comentarios a continuación.

 

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